Un día en marzo no se que paso, me han colocado un alambre en la pata
izquierda atado fuertemente. En la noche me tiraron fuera del
auto en un lugar desconocido, alguien puede creer que soy un
perro callejero, no es mi culpa tener un alambre en mi pata,
fue mi propio dueño quien apretó con tanta fuerza
ese alambre tan fino. Mi patita duele mucho, solamente lo supera
el dolor que tengo en mi alma.
No comprendo el mundo. No sé por qué me trata así, nuca
he sido mala con los niños o con los adultos. ? Porqué
me trata como basura? Sin condiciones doy mi amor, mi confianza
y mi fidelidad. Me seleccionaron cuando era un cachorro. ? Porqué?
Me encuentro en un lugar que no conozco. Toda la gente me lanza piedras. Cuando
tocan mi pata siento mucho dolor. Antes me daban comida y aprendí
buenos modales, mas hoy poco me falta para morir de hambre.
He buscado comida en la basura pero no estoy acostumbrado a
comer de esa forma. Duermo bajo arbustos y matorrales, el collar
de cuero que presionaba mi cuello al mojarse con los temporales,
esta estrangulándome.
La lluvia y la humedad hacen el tiempo cada vez mas frió y más
fuerte es el dolor en mi patita. Por largo tiempo no puedo pisar
ni tocar el suelo, mis unas están deformadas, he perdido
peso y se pueden contar mis huesos. Cada vez que trato de cortar
el alambre en mi pata, el alambre corta mas mi carne.
Una noche una mujer me da comida y no es de este lugar. Ella no sabe que no
debe dar comida a un perro de la calle. Yo llegaba todas las
noches por comida que ella me daba cuando nadie la observaba.
La observo y siego como una sombra. La gente le recrimina el dar comida a un
perro callejero, también me lanzo piedras que no me tocaron,
pues no sabia lanzarlas. Yo sé que se sentía presionada
por la gente que no lo hacia por maldad.
Ella tiene dos perros con los que sale a caminar todos los días, soy
feliz acompañándolos porque ella me ha liberado
del collar. Camino en tres patas, la otra patita tiene una gran
inflamación. Cuando ella va a caminar me habla y me da
cariño cuidando que nadie la observa. Soy tan feliz con
lo poco que ella me da.
Han pasado dos meses y ella trata de ayudarme para sacar el alambre y controlar
mi dolor. Decide pedir ayuda a Carabineros y a la Protectora
de Animales, pero nada resulta. La gente piensa que es su problema,
por eso ella decide cortar el alambre por su cuenta. Busca una
persona de su confianza hasta que un día alguien le propone
ayuda.
Todo
esta preparado para un domingo, cuando su amigo no esta en casa,
pero este vuelve antes de lo previsto y la persona que había
de cortar el alambre decide irse. Al salir de casa el amigo
de ella dice; "Mira pobre perro como sufre ", y va
a buscar una herramienta para cortar el alambre. Ella va rápida
y dice a su ayudante que ese es el momento esperado y coloca
una cuerda en mi mandíbula pues teme por mi reacción
al dolor. Su ayudante corta el alambre y lo saca fuera de mi
carne, mi dolor es tan grande que no creo poder resistirlo,
desafortunamente nada tienen para el dolor. He perdido mucha
sangre y alguien me aplica un desinfectante lo que además
estanca mi sangre.
Veo que ella no se siente bien ha sido una experiencia fuerte pero un gran alivio
para mí. Desde ese día soy su Sombra y la sigo
a todas partes. No sé si volveré a ser el perro
negro grande y lindo que algún día fui, ahora
soy un perro flaco y he perdido gran parte de mi pelaje.
Nuevamente ella me ayuda, me da un lugar para dormir tranquilo y cubrirme de
la lluvia, me alimenta y cura mis heridas cuando puede.
Estoy mejor, hace una semana ya desde que sacaron el alambre de mi patita y
ya puedo apoyarla en el suelo, hasta mi pelaje esta cambiando
y ya no es tan fácil contar mis huesos.
Cuando ella sale a caminar con sus perros yo lo acompaño y juego con
ellos. Después que cortaron el alambre otras personas
se han acercado a darme comida porque saben que no soy un perro
peligroso. Cuando ella y sus perros vuelven a casa, yo como
una estatua miro hacia su ventana, esperando verla. Ahora mi
vida es linda.
Ha pasado un mes y mi patita se inflama nuevamente. Mis unas están largas
y trato de cortarlas con mis dientes, sé que se avecinan
días muy difíciles y no puedo levantarme a beber
agua y tengo fiebre. Ella mi trae comida y agua, nunca en mi
vida he recibido una vacuna y las garrapatas se incrustan en
mi cuerpo causándome heridas y más debilidad.
No tengo buen olor y una vez mas se aleja mi belleza.
Ella, la dulce mujer que me cuida busca ayuda pero no la encuentra. El veterinario
de sus perros no puede ayudarme porque pregunta cuanto fue vacunado
y yo jamo tuve una vacuna.
Yo veo como ella sufre conmigo, sus ojos son cada vez más tristes. No
comprendo porque no recibe ayuda para mí.
Sé que ella no tiene una vida fácil y sabe por experiencia que
la vida no es solo azúcar. Todo lo que su familia no
le dio lo recibió de los animales, pues ellos dan amor,
confianza y aceptación sin condiciones.
Las personas pueden aprender mucho de los animales, pero no quieren acercarse
a mí porque piensan que puede enfermar a otras personas
u otros animales. Hablan de desinfectar todos los lugares en
donde yo he pisado. Pero eso necesita mucho dinero y la vacuna
para terminar con mi sufrimiento no es tan cara como los desinfectantes.
Pero quien va a gastar su dinero en un perro como yo.
Hoy a llegado un hombre y en su mano trae un lazo con un alambre grueso. Ella,
mi amiga no entiende que pasa, se cruzan nuestras miradas. El
lazo es para acogerme por el cuello y llevarme a otro lado.
Todos pueden imaginar para que sea ese alambre. Ella en su impotencia
ve en mis ojos como terminara mi vida. Un alambre hace poco
tiempo amenaza mi vida, ahora me la quita definitiva y despiadamente.
Yo soy su Sombra por la vida, ella nuca va olvidarme. Un perro no necesita mucho
para vivir; agua, un poquito de comida, palabras de afecto y
cariño. Eso no es caro, a cambio regalo mi fidelidad,
confianza y amor.
La gente cree que puede comprar el amor, la confianza y la fidelidad, pero yo
sé que se equivocan.
Toda vida tiene su finalidad y yo estoy feliz porque sé que mi vida ha
cumplido su misión en esta tierra y también estoy
feliz porque mi sufrimiento ya ha terminado.
Esta historia es real y puede ocurrir en cualquier lugar y seguirá ocurriendo
si no cambiamos nuestras conciencias.
En la Biblia dice; " Los animales son los niños sin culpa de Dios."
San Francisco se refiere a los animales como; " Nuestros hermanos menores."
Tratemos con amor a nuestras mascotas y no seamos cómplices de su sufrimiento.
? Porqué acá no existe nada para ayudar. En otros países
existen medios para proteger a los animales. Por ejemplo podría
existir un collar que sea entregado por la municipalidad al
inscribir el perro en un registro comunal y destinar los fondos
obtenidos de este tramite en el control de los perros de la
calle
.
La gente necesita educación para aprender a ser responsables con la naturaleza
que nos rodea.
? Que valor tiene la gente en los ojos de otra, cuando es tan cruel con otro
ser viviente?
No conozco ningún animal que mate por placer o comodidad, existe solamente
uno, EL HOMBRE.
" Todos tenemos nuestra propia Sombra."
Doris Mäder