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Claudia Riquelme
Hace algún
tiempo les escribí una historia que resumía un año
de mi vida... ¿se acuerdan?... hoy les quiero contar la historia
completa, pero desgraciadamente con un final no muy feliz...
Hace tres
días que supe que Panchi está muerta, y aun no me
puedo conformar, saqué las fotos para tratar de no llorar
y es imposible porque todas las noches la lloro en silencio, porque
nadie entendería por lo que estoy pasando, me hace tanto
daño recordarla, pero es imposible no hacerlo, me acuerdo
cuando la vi por primera vez , tengo tan grabada esa imagen en
mi mente que nunca la voy a borrar, fue el 30 de julio del 2000,
yo estaba en mi pieza escuchando el programa del Rumpy y mire
por la ventana y vi dos bolas chicas peludas, me dije ¿¿por
qué a mi?, y no quise mirar mas... al rato volví
a mirar y estaban caminando hacia la calle, ahí corrí
a buscarlos, eran dos cachorritos uno blanco que era el macho
y la otra era café con manchas blancas y era hembra, justo
llego el euge, y las fuimos a dejar a la protectora, el eu entró
solo porque a mi ya me ubicaban, y no se las quisieron recibir,
volvimos aquí a mi casa, y la carlita la tuvimos que encerrar
porque estaba muy enojada, llamamos a mi mama y dijo que sacáramos
la plata del gas y nos fuéramos a san pedro, lo que pasa
es que me habían dicho que por ahí recibían
los cachorros pero había que pagar, ese día hacia
frío y anduvimos hasta tarde buscando y buscando y nunca
dimos con la dirección , en una de las veterinarias me
dijeron que en la protectora concepción me los podían
recibir, a la semana fui allá con mi mamá, y solo
quisieron recibir al macho, llore harto porque ya estaba encariñada
como sería que hasta mi mamá lloró conmigo.
La otra perrita
se quedo conmigo, y así fueron pasando los días
y todos le empezaron a decir panchi, porque era muy llorona como
yo, la primera vez que casi la regalo fue al pololo que tenia
la carolina martinez, era para su tía, pero al final mi
mamá me dijo "tu decides" y yo decidí
que no que no podía que la quería para mi.
Y así
fue como le entregué mi pieza, y todos los días
le cambiaba papeles y limpiaba con cloro, y aun así igual
quedaba hediondo... y empezaron los problemas. Yo estaba feliz
ella se transformo en mi mejor amiga, en mi compañera,
en mi hermana, cuando me veía llorar me lamía la
cara yo la miraba y pensaba que ya no quería que llorara
mas o tal vez le gustaba el sabor de mis lagrimas, me acompañaba
a todos lados, salíamos aquí en los juegos y todos
los niños jugaban con ella, algunas veces llegaba aquí
a la casa toda mojada, porque le encantaba el agua, los mejores
días de mi vida estuvieron junto a ella... yo no se porque
nadie nunca pudo entender la amistad que teníamos, y mis
hermanos empezaron a joder que la perra molestaba que era hedionda
que no se podía tener que era muy grande, uff... le buscaron
las cinco patas al gato, hasta que se las encontraron... y la
panchita se fue... se fue el 9 de enero de este año, nadie
puede imaginar como sufrí, las veces que le llore a mi
mamá para que no se fuera, ese viaje fue terrible lloré
todo el camino, y toda la gente mi miraba, nadie entendía
nada, ese día llegué a la esperanza y mi abuela
insistió en que la fuera a regalar altiro, yo no quería
era lo que menos quería en el mundo pero tenia que hacerlo,
si al fin y al cabo ese era el objetivo del viaje, llegue allá
y antes de tocar la puerta me prometí no llorar, me abrió
la hija menor de la rosa y le dije que le traía la perrita
y no aguante porque me puse a llorar a moco tendido, le hice prometer
a la cabra chica que la iba a cuidar, y que le iba hacer cariño,
esa tarde la lleve a que conociera el río y le prometí
que siempre iba a estar pendiente de ella, todavía me acuerdo
cuando le puse mi mano en su corazón y con su pata la puse
en mi pecho y le dije que siempre la iba a querer, fue un juramento
tan puro que yo se que ella también nunca me iba a dejar
de querer, bueno me tuve que venir y ella quedo allá.
La segunda
vez que la vi estaba flaca, y un poquito callejera, la llevé
a la virgen y otra vez puse su pata en mi corazón y mi
mano en el suyo, y ese compromiso que ya habíamos hecho
antes lo volvimos hacer, le hice harto cariño y me llamo
la atención porque se dejo, estaba tan serena y fue raro
porque ella era tan loca, eso me dejo muy mal, porque lo interpreté
como que ya nadie le hacia cariño, además la cabra
chica tenia dos perritas cachorras, o sea que eso quería
decir que mi panchita había sido desplazada.
La ultima
vez que la vi fue con la matilda, y casi ni pude estar con ella,
me acuerdo cuando la fui a buscar, ni siquiera alcancé
a llegar a la casa porque ella me vio desde la esquina y salió
corriendo, hacia mi, estaba tan feliz que lloraba de alegría,
como ya no teníamos pelota jugábamos con piedras
pero yo no podía estar mucho rato con ella por la matty,
ese día me abrazo los pies para que no entrara y con mi
mamá paso lo mismo, cuando la fui a dejar la rosa (la casa
donde estaba) me dijo que no podía amarrarla que la cadena
quizás no estaba, y eso me dejo mal porque me di cuenta
que ya no les interesaba además el día que fui a
saludar a esa casa como que ni me pescaron y lo único que
me decían era que la panchita estaba muy callejera y que
el perro amarillo lo iban a regalar porque también estaba
callejero. Me dio tanto miedo que le dije a la rosa que cualquier
cosa me llamara porque mi perra me la traía no se como
pero si me hubieran dicho a tiempo yo hubiera luchado por ella...
ya es tarde, no alcance a llegar, porque ya se murió, y
siento una culpa enorme en mi corazón, porque si yo no
hubiera dejado que se fuera estaría aquí a mi lado,
no se como lo hubiera hecho, pero la verdad es que aquí
nadie la quería, yo se que mi mamá si la quería
pero por darle el gusto a mis hermanos cedió a favor de
ellos, ese día que le dije que yo sabia que ahí
estaba mal, que nadie la quería y que no le hacían
cariño, recién ese día mi mamá se
dio cuenta que yo tenia razón.
Hoy mi mama
me dijo que todos teníamos que morir, no me gusta la muerte,
la detesto, ella me hace daño porque todas las veces que
viene me quita lo que más quiero, por eso me cuesta asumirla,
ya no puedo mas mi dolor es muy grande y tengo mucha rabia porque
nadie entiende esto, todos dicen que solo era un perro, era la
mejor amiga, había un sentimiento de por medio que todos
los que están a mi alrededor se encargaron de destruir
y lo consiguieron porque hoy mi panchita ya nunca mas volverá
a estar conmigo.
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