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Contenidos Revista #21

(Mayo - Junio 2002)


Reportaje

LOS PERROS EN NUESTRA SOCIEDAD

 

Los perros sin lugar a dudas han sido nuestros compañeros de por vida, casi desde nuestros orígenes, y es que ambas especies nos hemos visto beneficiadas al estar juntas. Todo comenzó hace miles de años atrás cuando, por hambre, los hombres nos dimos cuenta que el perro podía sentir a la distancia la presencia de la presa (oído y olfato), lo que facilitaba la caza, haciéndola más certera y fácil. El perro por su parte, tenía quién podía matar a su presa, y por lo tanto tenía comida asegurada. Fue así como nos convertimos en una dupla inseparable. Poco a poco el hombre fue desarrollándose en nuevas áreas, y los perros se adaptaron y nos facilitaron la vida en todo, ya no sólo en la caza, sino en el guiar a nuestras ovejas y ganado, al salir de pesca, o al proteger nuestros hogares. Luego, los sentimientos se fueron apoderando del hombre evolucionado, y nos dimos cuenta que ese perro, que nos acompañaba a todos lados para trabajar y protegernos, era un ser dispuesto a entregarnos algo mucho más importante… amistad a toda prueba.

 

Los perros en nuestro hogar

El rol de los perros en nuestra sociedad ha dado un gran vuelco: antes la mayoría de las personas sólo adquirían un perro para que hiciese una función determinada: guiar y proteger ovejas, cobrar las presas cuando se salía a cazar, o bien proteger el hogar. Si los perros de ese entonces hacían bien su trabajo, recibían su comida y un lugar donde dormir, sino, se reemplazaban por otros perros.

Con el paso de los años, cada vez fueron más personas las que aprendieron a  valorar a estos compañeros, hoy la mayoría de las personas hemos sido cautivadas por ese infinito afecto, y fidelidad, que por cierto, no es algo reciente, y ejemplos en la historia hay de sobra: Alejandro Magno, en el 300 AC tuvo un perro llamado “Peritas”, quién lo acompañó durante toda la vida y durante toda su campaña, juntos conquistaron toda Asia, Egipto, Macedonia y Grecia, nunca lo abandonó, lo cuidó y lo protegió hasta que “Peritas” dio su vida por defender la vida de su amo en una emboscada.

Se dice, que a medida que una sociedad avanza se hace más notorio el amor y respeto por los animales, es lo que pasa en la mayoría de los países Europeos y desarrollados donde las leyes de protección animal, son tan o más importantes que las que regulan a los humanos. En nuestra sociedad, como todos ya sabemos, la cosa no está tan avanzada, y se presentan dos tipos de problemas:

1- No respetar la vida: Hay personas que adquieren perros por moda o como un juguete que se puede desechar cuando “estorbe o crezca”, no invierten tiempo en educación ni cuidados básicos para que el perro aprenda las reglas que exigen el vivir en paz con el mundo que le rodea. Dejan que sus perros salgan a las calles sin ningún tipo de restricción, lo que contribuye a la población de perros vagos, o a accidentes de automóviles. Eso sin hablar que los perros no reciben el cariño necesario, que la mayor parte del día viven encerrados…y por lo tanto sufren. Todo ello, es una pequeña muestra que habla de nuestras deficiencias como sociedad en crecimiento, y los perros son una muestra evidente de ese problema.

2- Confundir el rol de cada especie: Por otro lado, existen personas que quieren a sus perros, los cuidan y entregan demasiadas atenciones, olvidando que son perros y que por mucho que los quieran jamás serán humanos. Poco a poco esta conducta lejos de respetar, degrada la vida de la especie porque hay quienes los castigan si no adquieren determinados comportamientos “humanos” o les otorgan cuidados propios de las personas, atentando contra la vida, principalmente cuando nos referimos a la alimentación, o por ignorar su lenguaje, lo que provoca mordidas y accidente lamentables.

La etología nace, probablemente, porque nos estamos dando cuenta que muchos problemas o trastornos conductuales del perro surgen, precisamente, por ese afán de humanizar al perro, por no respetar sus propios códigos que son distintos a los de los humanos, por ejemplo: muchos amos tienden a intervenir peleas de perros, y sin embargo cuando lo hacen, salen mordidos y para más remate el perro perdedor, el más débil saldrá gravemente mordido y herido.

 

El punto de equilibrio radica en el respeto a la vida y a cada ser que la conforma por ser lo que es. Un perro es un perro y debemos aprender a respetarlo, a respetar su espacio y a conocerlo, respetar sus conductas y lenguaje si queremos convivir en paz. Se debe tener claro que aunque vistamos a nuestros perros, les demos comida para humanos y le hablemos con palabras que entiende, es un perro y seguirá siéndolo…y quién sabe, por muy inteligente que sea, a lo mejor no quiere convertirse en humano.

Los hombres tratamos de subestimar la capacidad que tienen los perros de querer, de su capacidad de ser fieles y de cultivar valores, pero la verdad es que son capaces de eso y mucho más. Las sociedades a lo largo de la historia, se han dado cuenta de eso, y por eso les han abierto las puertas, convirtiéndolos en dignos merecedores de formar parte de nuestro núcleo familiar.

 

Perros vagos versus sociedad en crecimiento:

Sin lugar a dudas que los perros vagos (es necesario especificar que son perros vagos aquellos que no tienen amo, y que por lo tanto no reciben los cuidados necesarios de salud), son un problema para nuestra sociedad, y nadie debiera permanecer indiferente al tema, porque nos afecta a todos por igual…¿cómo?…de las siguientes formas:

- Rabia: Los perros vagos, al no recibir cuidados de salud tienen el riesgo de ser contagiados por la rabia. Enfermedad que por suerte mantenemos controlada, pero no por eso debemos descuidarnos, y a mayor número de perros vagos, mayores serán las posibilidades de descontrol.

- Contagio de parásitos al hombre: Muchas enfermedades de tipo parasitarias que poseen aquellos perros que no reciben cuidados de salud, como las vacunaciones y antiparasitarios, contaminan nuestros parques, jardines, plazas y playas a través de las fecas, lo que aumenta las posibilidades de contagio para el ser humano.

- Contagio de enfermedades a otras especies de animales: Los perros vagos pueden ser portadores de numerosas enfermedades como la hidatidosis, una enfermedad que causa estragos en animales de importancia productiva para el hombre, es decir, en aquellas especies que producen alimento, como la vaca. La hidatidosis es una enfermedad, que se manifiesta con quistes presente en el hígado, por lo que cuando esto ocurre se tienen que eliminar, lo que significa no sólo la pérdida de un alimento rico en nutrientes y aportes para la salud humana, además conlleva pérdidas millonarias para la economía del país.

- Mordeduras: Seguro que es un problema ser mordido por un perro vago, por mínima que sea la lesión tendremos que someternos a la vacunación antirrábica, lo que no sólo nos significa dolor y susto momentáneo, sino que significa un costo, que no es menor para los servicios de salud pública.

- Accidente carreteros: No sólo es triste ver en nuestras carreteras el paisaje desolador que lo componen los cadáveres de perros atropellados, es mucho más triste saber, que muchos quedan mutilados, y que sufren largos períodos de tiempo antes de morir, y también es triste es saber que algunos de esos perros son los causantes de accidentes automovilísticos donde vidas humanas se pierden o quedan con secuelas.

- Sufrimiento para la especie: No son pocos los problemas que causa la sobrepoblación canina para nuestra sociedad, sin embargo no es de menor importancia contabilizar el daño y sufrimiento a su propia especie, que no tiene la culpa de estar donde está: Castigos injustificados, torturas, atropellos, mutilaciones, infestación de enfermedades, parásitos externos e internos…etc. Sin lugar a dudas ellos se llevan la peor parte, porque las manos que ofrecen acogida son escasas.

En recuadro: En Inglaterra se tomó conciencia del problema que significaba el tener perros vagos, y se invirtió mucho dinero para lograr el ansiado control. Finalmente, y una vez lograda la tarea se dieron cuenta que los recursos invertidos habían sido menores a los que el problema de los perros vagos les significaba año a año.

 

Las soluciones:

Antes de buscar soluciones es necesario reconocer que el problema de los perros vagos, existe gracias a nuestra irresponsabilidad como amos, ya que los perros que no tienen amos (vagos) tienen muy pocas probabilidades de reproducirse e incluso vivir, debido a la desnutrición y maltratos a los que son sometidos día a día. Son los perros callejeros, esos que los amos dejan salir sin restricciones los que se reproducen y dejan cachorros botados en nuestras calles, y sin lugar a dudas, si seguimos así, el problema lejos de terminar aumentará con el pasar de los años.

Plan de acción:

1-    Legislación: Es necesario que exijamos una ley que proteja la vida y bienestar de nuestros animales. Sólo así, estaremos promulgando la tenencia responsable de nuestras mascotas (principal causa de la sobrepoblación de perros vagos) y aprenderemos a valorar a quienes tenemos a nuestro cargo.

2-    Diagnóstico de la situación: Antes de tomar cualquier medida de acción para acabar con la sobrepoblación canina en nuestras calles, es básico hacer un diagnóstico de la situación real del sector que se quiere controlar: cuantificando la cantidad de perros, la cantidad de perros jóvenes y viejos, como se reproducen, la tasa de sanidad, cuánto viven, cada cuánto tiempo se renuevan, etc. De este modo se debe pensar en alguna medida específica para el problema que existe en ese lugar, porque por ejemplo: si la tasa de renovación es alta y se comienza un plan de esterilización, todos esos recursos se perderán rápidamente porque esas perras serán reemplazadas rápidamente por otras perras fértiles.

3-    Soporte Ambiental: Hay que tener en consideración que la población canina, así como la humana o cualquier otra, no crece hasta el infinito. Y que por lo tanto si controlamos su ambiente mantendremos controlado su crecimiento, para llegar a igualar la tasa de natalidad con la de mortalidad.

4-    Educación: destinar fondos para invertir en cultura, en educación, modificar los planes de estudio, etc., de esta forma las personas tomarán conciencia que tener un animal no es tener un juguete y requiere de cuidados y responsabilidad.

5-    Corrales de Rescate: Es necesario tener un lugar, a nivel nacional donde puedan llegar los perros vagos, donde las personas los puedan ir a dejar, y a buscar para adoptarlos. Un lugar donde reciban cuidados de salud y protección.

6-    Esterilización: Si esterilizamos a nuestras hembras y machos que no tenemos intención de cruzar, ya estamos avanzando. Si además se esterilizan las perras vagas estaremos dando un paso más. Pero es necesario que las medidas sean permanentes, no por sectores, porque por cada hembra que se esteriliza hay al menos otras diez que está siendo preñadas en el mismo momento.

7-    Sistema de registro e identificación: No sirve de nada que cada cual identifique con un método distinto al otro, es necesario que exista una normativa que regule la identificación para saber si el perro posee todas las vacunas o de donde es para devolverlo a su hogar.

8-    Registro de perros mordedores: Es necesario contar con un registro de identificación de los perros mordedores, para controlar a las personas que tienen a dichos ejemplares como mascotas, exigiéndoles mayor responsabilidad en el cuidado.

Para tener en cuenta: Para que las medidas logren resultados reales es necesario que se apliquen a todos por igual, bajo una ley que nos regule a nivel nacional y en forma permanente, porque por ejemplo si queremos educar, hay que educar en todos los colegios, y no en algunas escuelas para que crezcamos como país. El problema es de todos, y cada uno de nosotros debe verse y sentirse involucrado para avanzar.

 

Conclusión:

No podemos entender una sociedad sin perros, ambos hemos ido evolucionando de la mano y siempre hemos estado juntos, sin embargo aún tenemos un largo camino que recorrer para lograr una vida más placentera para ambos y poder lograr la vida en armonía. El estado ideal, probablemente se logrará cuando dentro de las democracias consideremos la vida de los animales, de todo aquel que comparta nuestro planeta, porque la vida no se debe entender como la vida humana… Leonardo Da Vinci decía que iba a llegar el día en que  dar muerte a un animal, iba a ser tan grave como, en ese tiempo, era dar muerte a un ser humano.

Para partir, es necesario que gritemos por una ley que respete la vida y que castigue a quienes la agredan, de esta forma tomaremos real conciencia del valor que tiene cada especie dentro de nuestra sociedad, y podremos estar capacitados para mejorar la calidad de vida, de nuestros mejores amigos y grandes compañeros a través de la historia, nuestros perros.