Logo Vida de Perros
   
Ir a Suscribete  Ir a Numeros Anteriores
Ir a Menu Principal
Ir a Avisos
Ir a Guia Productos y Servicios
Ir a Inicio

Contenidos Revista #18

(Noviembre - Diciembre 2001)


SECCION GATOS

EL RASGUÑO DE GATO

Si un gato nos rasguña, lo más probable es que nada nos pase… salvo, claro, una pequeña muestra rojiza del "afecto" de nuestro gato por algunos días. Sin embargo, hace un tiempo atrás se dijo que un niño había muerto producto de una mortal enfermedad que los gatos suelen contagiar al hombre si lo rasguña… ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿en realidad el rasguño de un lindo gatito podría ser mortal?

Quisiéramos decir, antes de comenzar, que si en realidad el rasguño del gato fuera un arma mortal simplemente no tendríamos médicos veterinarios, ya que ellos a diario son rasguñados o mordidos por sus pacientes. Por eso es importante informarse antes de tomar medidas extremas como deshacerse de nuestro gato, ya que al igual que otras enfermedades que pueden ser trasmitidas al hombre, hay formas de prevenirla.

¿En qué consiste la enfermedad?

La enfermedad la produce una bacteria (bartonella henselae), y se llama "Enfermedad del Rasguño del Gato", porque principalmente se contagia al hombre en estas circunstancias . ¿Por qué?… Fácil!, porque las bacterias viven en la sangre, las pulgas viven de la sangre, las pulgas defecan sangre coagulada, el gato se limpia su pelaje con sus manos… y es justamente en la uñas donde guarda microscópicos restos de las fecas de la pulga… entonces al momento de rasguñar profundamente (sacar sangre), la bacteria, literalmente, se cambia de casa y entra a hacer de las suyas en nuestro cuerpo. Por eso es bueno tener claro que participan de la enfermedad los gatos y las pulgas que pueden vivir en él.

Esta enfermedad existe en el mundo hace mucho tiempo, y no se sabe desde cuándo está presente en nuestro país porque antes, simplemente, no la habíamos diagnosticado.

Síntomas

1- Si un gato portador de la bacteria que produce la enfermedad nos rasguña, lo más probable es que presentemos, como a los 10 días de haber sido rasguñados, una inflamación local con una pequeña costra. Algo parecido a una ampolla.

2- Pasados estos días los ganglios de la zona afectada reaccionarán y comenzarán a crecer. Lo que producirá cierta molestia e incluso dolor en la zona que afecte. El tamaño de los ganglios puede seguir aumentando con el pasar de los días aumentando nuestras molestias y dolor.

3- Luego, al cabo de un tiempo (días e incluso meses), el tamaño de las ganglios comienza a regresar a la normalidad hasta que la enfermedad, si tenemos un buen sistema, inmunológico, desaparece.

4- El cuarto nivel de la enfermedad sólo lo podrán sufrir aquellos que tengan problemas en sus defensas. En este bajo porcentaje de la población, la enfermedad puede tornarse más grave y mucho más dolorosa e incomoda. En estos casos los ganglios se abren, la piel se pone roja y se parte, el sudor se vuelve mal oliente y aparece un absceso (como una espinilla gigante) que se llena de pus.

¿Quiénes se contagian?

Esta enfermedad no ataca a cualquiera. De hecho puede ser que alguna vez hayamos tenido la bacteria en nuestro cuerpo, pero que gracias a nuestras defensas la hayamos desalojado rápidamente. Por eso sólo las personas con las defensas bajas, como son los ancianos, niños pequeños, personas que sufren estrés o personas inmunodeprimidas, son candidatos para desarrollar esta enfermedad.

Los niños pequeños

Son los más expuestos, porque juegan con el gato bruscamente y su sistema inmunológico no está bien controlado.

Los adultos mayores

Por poseer las defensas relativamente bajas.

Las personas con estrés

El estrés baja las defensas del organismo y nos deja mucho más vulnerables al ataque de cualquier bacteria o virus que ande por ahí.

Dime con qué gato andas, y te diré…

No todos los gatos poseen la bacteria, por eso son pocas las personas que tienen la mala suerte de infectarse. Si fuera de otro modo la enfermedad sería mucho más conocida en el mundo médico. Como decíamos anteriormente, no es el gato el único responsable de ser portador de la bacteria que produce la enfermedad, sino que se tienen que presentar simultáneamente varios factores:

- Presencia de pulgas.

- Uñas largas.

- Que sea peleador o que lo incentiven a rasguñar como ataque (un simple rasguño que no saca sangre no será fuente de contagio).

Es importante que se sepa que un gato portador de la bacteria que produce la enfermedad no manifiesta absolutamente ningún signo.

Formas de contagio

El grupo de trabajo de la Dra. Alice Wolf, en 1999 (U.S.A) logró descubrir un gran enigma…¿Cómo una bacteria que vive en el núcleo del glóbulo rojo puede llegar a trasmitirse al ser humano a través de una uña…? Fue cuando se culpó a la Pulga y a otros parásitos externos que se alimentan de sangre, como principales sospechosos, ya que son quienes sacan sangre del gato, y luego al defecar botan parte de ésta, dejando al descubierto miles de glóbulos rojos que podrían contener la bacteria… y el gato, al limpiarse, acumula parte de estos en sus uñas, y al atacarnos puede enterrar esas pequeñas agujas que inyectan a nuestro torrente sanguíneo la bacteria que producen la enfermedad.

Hay que tener en cuenta que en los países más desarrollados los gatos no sólo viven más tiempo, sino que los dueños los mantienen mucho más limpios, viven aislados de otros gatos porque no vagabundean por las calles y por todo eso, es mucho más difícil que transmitan patologías al hombre, lo que no quiere decir que no sean portadores de la bacteria. Gracias a eso la gente sigue teniendo gatos muy confiadamente, porque se sabe que tienen que darse una serie de circunstancias para que el gato pueda en realidad llegar a transmitir la enfermedad.

Lamentablemente son pocos los médicos de humanos que conocen e incluso reconocen la enfermedad en una primera instancia (por ser una enfermedad nueva y aún poco conocida), por lo que es importante que nosotros, como amos de gatos, la conozcamos y seamos capaces de reconocer sus síntomas para no escuchar un millar de teorías o posibles diagnósticos si llegásemos a ser contagiados por nuestro "minino".

Prevención

En la actualidad hay tantos productos para pulgas, que la mayoría de los gatos domésticos casi no las tiene, y por eso, aunque el gato porte la bacteria en sus glóbulos rojos, no tiene cómo trasmitirla.

- Existen medicamentos capaces de eliminar esta bacteria del organismo de nuestro gato. Eso sí, los medicamentos deben ser recetados por el médico veterinario para no afectar la salud integral de "misifus" y éstos no garantizan que el gato no pueda ser contagiado en otra oportunidad, es decir, no actúa como vacuna.

- Para evitar que un gato no portador se contagie, en necesario evitar que el gato vagabundee para así evitar peleas violentas entre gatos o contacto con pulgas ajenas ya infectadas.

- Evitar que el gato se enoje con nosotros y, por lo tanto, incentivar un rasguño. Por lo mismo hay que enseñarle a los niños a no ser bruscos con los animales.

- Mantener las uñas de nuestro gato cortas. Normalmente el mismo propietario lo puede hacer con un cortaúñas veterinario. El corte puede realizarse una vez por mes, de este modo, si nos llegase a rasguñar, sólo va a raspar la piel y no la va a romper.

 

¿Cuándo la enfermedad es peligrosa?

Cuando se presenta en inmunodeprimidos, es decir en todos aquellos que tienen problemas en sus defensas. No solamente en enfermos de SIDA, también en recién transplantados, en personas con tratamiento de quimioterapia o de corticoides, en personas con depresiones severas. En estas personas la enfermedad se puede tornar grave, trayendo importantes consecuencias, incluso la muerte.

La enfermedad no es muy conocida en nuestro país y por eso, al creer presentar los síntomas, es bueno recurrir a centros donde sí tienen los conocimientos en la materia y pueden actuar con rapidez antes que el ciclo de la enfermedad concluya. Uno de estos centros es La Clínica Las Condes.

La opinión de MEVEPA

MEVEPA aconseja vacunar a sus mascotas en Clínicas Veterinarias establecidas, donde los profesionales se preocupan de examinar a sus pacientes antes de la inmunización.

Recuerde que si su mascota está cursando con alguna enfermedad puede ser perjudicial para su salud, además es importante destacar que es en estas consultas donde se pueden pesquisar patologías en sus inicios y donde usted puede aclarar todas sus dudas respeto al cuidado de su mascota.

No exponga la vida de su Mejor Amigo.