Logo Vida de Perros
   
Ir a Suscribete  Ir a Numeros Anteriores
Ir a Menu Principal
Ir a Avisos
Ir a Guia Productos y Servicios
Ir a Inicio

Contenidos Revista #17

(Septiembre - Octubre 2001)


Reportaje

LOS AMOS SE DEFIENDEN :

¡¡¡INOCENTES!!!

La ola de miedo que inundó los hogares chilenos, no sólo afecta a los perros de razas "supuestamente" agresiva, sino también a sus amos, que han tenido que cambiar hábitos como el salir a pasear con su perro a la plaza de la esquina, por no sentirse amenazados por el "miedo" enfermizo de ciertas personas. Incluso se está tramitando una ley que supuestamente exigirá un perfil sicológico del dueño de ciertas razas, para evitar, de esta forma, los perros agresivos, como si el único responsable de que un perro muerda o no, fuera el dueño.

Cuando un perro ataca lo hace porque tiene una razón para hacerlo, es decir un perro muerde cuando se siente amenazado o siente que amenazan su territorio. Bajo esta premisa no podemos andar con miedo de ser mordidos por un perro que está en una plaza jugando con su amo, ya que si no lo molestamos o invadimos su espacio, a pesar que esté suelto, no tiene razón para ir a atacarnos. Un perro, en ningún caso, y gracias a Dios, se parece a la especie humana…ya que un hombre sí puede atacarnos o incluso matarnos sin ninguna razón. El perro, por el contrario, es una especie que nunca actúa con premeditación ni alevosía, o sea no piensa .-"¡¡¡Ah!!! este tipo me cae mal y lo voy a ir a morder, para que sepa quién es el que manda", sólo actúa si siente que lo quieren atacar. Sí, porque tal como señala el sicólogo de la Universidad Diego Portales, Gabriel Tapia, "los perros no tienen conciencia: no saben diferenciar entre el bien y el mal; cumplen una determinada función, nada más".

De este modo cuando un perro muerde, hay dos víctimas: una, obviamente, es la persona afectada, pero también lo es el perro que mordió, porque él fue víctima de una situación y por eso mordió…para defenderse de su atacante. Según la conductista y miembro de la Asociación de Latinoamericana de Zoopsiquiatría (ALZ), médico veterinaria Daniela Naverrete — Talloni, "los perros que presentan rasgos agresivos, generalmente son catalogados de este modo porque sus dueños, o la persona afectada, no detectaron las señales no verbales del animal, que avisaban que él estaba con miedo y que iba a morder". El problema por lo tanto, no es de "BOBY", sino de nosotros que no entendemos su manera de comunicarse. De este modo y tal como sostiene la veterinaria, no podemos afirmar que existen razas más agresivas que otras: los animales son entes únicos que se comportan individualmente. De esta manera, un cachorro Labrador puede ser tanto o más agresivo que un Akita al sentirse amenazado y, a la vez, ambos ejemplares ser potencialmente igual de cariñosos con sus dueños.

La gran culpa de que un perro agreda, no es el dueño del perro: es la persona que motivó el ataque. Un punto de vista que puede resultar una afirmación fuerte porque la naturaleza humana es egoísta y narcisista. Se siente con el poder absoluto de hacer o deshacer, de decidir donde entrar o no, de molestar o incluso maltratar a quién quiera, muchas veces, sin razones de por medio. Y por eso, no soporta que una persona que ha decidido tener un Rottweiller o un Pitbull o cualquier raza que hoy ha sido catalogada de agresiva, se pasee por las calles…¿Por qué?, porque no se siente libre, porque debe tomar precauciones, porque se ve obligada a respetar el espacio que no le corresponde, porque la situación atenta contra su poderío, se siente débil y sometido, no es miedo lo que siente, es el sentirse sometido lo que más fastidia.

 

Queremos dejar en claro con este artículo que un perro no ataca sin razones, que aunque la educación y el período de socialización ayuda a tener perros más equilibrados, no evitará, en ningún caso, futuras agresiones si no respetamos su naturaleza y seguimos creyéndonos superiores al no respetarles su territorio. Por eso afirmamos abiertamente, que una ley que exija un test sicológico a sus dueños, no evitará el problema, la solución es educar a las personas para que no sean mordidas, enseñar a futuras generaciones a ser más humildes y a respetar a cada ser y el espacio que ocupa en nuestro mundo.

 

Por esta razón es que hoy un perro tachado por la opinión pública de "agresivo" es equivalente a un leproso de hace veinte años. Al verlo, la gente cruza de vereda, lo señala con el dedo o le manifiesta abiertamente al amo su peligrosidad. Una actitud típica de los seres humanos que en vez de conocer al individuo y de respetar su espacio prefiere hacer sus conclusiones. Personas que no piensan, o no quieren pensar, que los atacados fueron personas, que por una u otra razón, dieron motivos para que el perro los atacara. Pero claro, la naturaleza humana nos impide considerarnos culpables, sólo en el hombre se justifican las acciones agresivas, incluso cuando no tienen razones.

 

PARA NO OLVIDAR

• La agresividad puede darse tanto en hembras como en machos, indistintamente de su raza.

• La mayoría de las consultas veterinarias son realizadas por problemas de agresión jerárquica en la que el perro "cree" que él es el que manda en la casa. Este problema tiene como principal responsable a los dueños que no han sabido educar a sus mascotas

• También está la agresividad originada por miedo o adquirida por sensibilización. En ambos casos, se debe poner especial énfasis al período de Socialización Primaria (hasta el 2º mes de vida) y Secundaria del perro (desde el 2º mes de vida y hasta el 4º mes de vida).

• Durante la Socialización primaria, la madre es quien educa a los cachorros, estimulando la jerarquía de aquellos más sumisos, y apaciguando a los más agresivos.

• En el de la secundaria, los dueños de los cachorros son quienes deben suplir esta labor materna enseñando posturas de apaciguamiento y enseñando la jerarquía de esta nueva "manada humana".

• Las agresiones caninas adquiridas por un proceso de sensibilización suelen aparecer frente a un solo estímulo. Generalmente están relacionadas con fobias sociales (animales que les tienen miedo a los autos, a las bicicletas, a los niños, a los gatos, etc).

 

PARA TENER EN CUENTA

Una conducta agresiva normal consta de lo que se llama una "secuencia de agresión" en la que el animal primero amenaza, luego muerde, para finalmente verificar que el conflicto se ha resuelto.

 

De esta manera, se recomiendan una serie de medidas para evitar ser mordido:

• No acercarse a perros desconocidos o callejeros como si fueran propios.

• No acariciar perros ajenos cuando están:

- Durmiendo

- Comiendo

- Jugando con algún juguete propio

• Si uno está andando en bicicleta, y se acerca un perro gruñendo o ladrando, bajarse de la bicicleta rápidamente. Probablemente el problema del perro sea con la bicicleta y no con la persona que va arriba de ella. Dejar la bicicleta tirada y alejarse calmadamente.

• Si un perro viene corriendo a mordernos, quedarse quieto y no gritar ni agitar los brazos.

• Estar atentos y educar a los niños para que detecten las señales de miedo de los perros:

- Mirada fija

- Cola rígida

- Gruñidos

- Mostrar los dientes

- Ariscar la nariz

Qué hacer si un perro muerde a alguien....

Lavar la herida con abundante agua y jabón

Identificar al perro que mordió.

Identificar a los dueños del animal y saber si el perro está vacunado o no.

Acudir al centro asistencial más cercano.