Contenidos Revista #15

(Mayo - Junio 2001)


Reportaje

Juegos y Ejercicio

El juego no es algo que hayamos inventado ahora como un tipo de terapia para que el perro no rompa nuestras cosas. El juego responde a un instinto del perro que corresponde a la caza. Así, el atrapar una pelota podría ser el igual a cazar una presa en estado salvaje.
Un perro necesita jugar, ya sea con otros perros, con las personas o con objetos, gracias a los juegos se hacen más inteligentes porque desarrollan su cerebro, se vuelven menos destructivos en casa porque gastan energías y se entretienen. Si el perro no juega, lo más probable es que termine con nuestro jardín. La cantidad de ejercicio que necesita un perro depende mucho del tamaño, el estado de salud y su edad.

Tipos de ejercicio:

Correr libremente:
Una vez que el perro ha aprendido ciertas normas básicas como el "quieto", el "sit", el "abajo" o el "suelta", nuestro perro estará en condiciones de ser liberado de vez en cuando en un espacio abierto que sea lo suficientemente seguro (libre de autos). El perro agradecerá el poder gastar energías a su gusto.

Paseos de la mano:
Los paseos frecuentes, con correa, son necesarios para pasear al perro con mayor seguridad, no sólo por el hecho que puede asustarse o entusiasmarse con algo y salir como loco hacia un auto en movimiento, sino también porque hay que tener claro que no a todos les gustan los perros, y por lo tanto hay que mantenerlo alejado de los transeuntes.

Los juguetes:
Si jugamos con el perro, por ejemplo tirando una pelota, estaremos reafirmando nuestra autoridad, ya que él sabe que depende de nosotros para que el juego sea entretenido. Si hacemos esta actividad algunos minutos durante el día el perro no necesitará de un paseo tan largo y por lo tanto estaremos ahorrando minutos de nuestro tiempo. Es necesario entregar un juguete en forma permanente al perro, de este modo, cuando nosotros no estemos con él, lo mascará para relajarse, evitando así daños lamentables en nuestros objetos, además de posibles daños a sus encías o muelas por comer cosas indebidas: palos, piedras, etc.

El jugar con otros perros:
Un perro necesita de la interacción con sus iguales, por eso el acostumbrarlo desde pequeño a ir a un parque a jugar es muy bueno. El perro se socializa, gasta energías y se siente más confiado. Si se tiene más de un perro en casa, es muy buena idea entregarles juguetes comunes, como las cuerdas anudadas en ambos lados, para que tiren a su antojo.

Para tener en cuenta

• Jamás entregar juguetes que puedan ser cortantes
• Jamás entregar zapatos viejos como un juguete, ya que el perro no entiende si es viejo o no, sólo entiende que es algo de su amo, y a futuro podría hacer lo mismo con un zapato nuevo.
• No hay que entregar como juguete objetos que puedan ser tragados, deben ser siempre más grandes que su hocico.
• El amo siempre debe ser quien guíe el juego, y debe saber ponerle punto final, haciendo que el perro obedezca.

Un regalo adicional


Jugar o pasear con nuestro perro a diario trae mœltiples beneficio que deberíamos considerarlos si nos da flojera salir con Boby el día de hoy:
• El caminar es un excelente ejercicio, sobretodo si somos sedentarios.
• El caminar prolonga la salud y vida de nuestro cuerpo
• El salir a caminar, incluso bajo la lluvia aumenta nuestro sistema de defensa natural.
• El salir a jugar con nuestros perro nos ayuda a relajarnos.
• El salir a pasear con nuestro perro nos predispone a conocer a otras personas.


Platillo, pelota...: Los juegos son siempre aconsejables y es que las virtudes son varias: Evitan el uso de piedras que destrozan la dentadura o palos que se astillan con facilidad. Un perro acostumbrado a juguetes no buscará obsesivamente otros utensilios sucios o perjudiciales. El juego de tirar y traer es divertido para ambos y fomenta la obediencia y el vínculo afectivo.