Juegos
y Ejercicio
El juego no es algo que hayamos inventado ahora como un tipo de
terapia para que el perro no rompa nuestras cosas. El juego responde
a un instinto del perro que corresponde a la caza. Así,
el atrapar una pelota podría ser el igual a cazar una presa
en estado salvaje.
Un perro necesita jugar, ya sea con otros perros, con las personas
o con objetos, gracias a los juegos se hacen más inteligentes
porque desarrollan su cerebro, se vuelven menos destructivos en
casa porque gastan energías y se entretienen. Si el perro
no juega, lo más probable es que termine con nuestro jardín.
La cantidad de ejercicio que necesita un perro depende mucho del
tamaño, el estado de salud y su edad.
Tipos de ejercicio:
Correr libremente:
Una vez que el perro ha aprendido ciertas normas básicas
como el "quieto", el "sit", el "abajo" o el "suelta", nuestro
perro estará en condiciones de ser liberado de vez en cuando
en un espacio abierto que sea lo suficientemente seguro (libre
de autos). El perro agradecerá el poder gastar energías
a su gusto.
Paseos de la mano:
Los paseos frecuentes, con correa, son necesarios para pasear
al perro con mayor seguridad, no sólo por el hecho que
puede asustarse o entusiasmarse con algo y salir como loco hacia
un auto en movimiento, sino también porque hay que tener
claro que no a todos les gustan los perros, y por lo tanto hay
que mantenerlo alejado de los transeuntes.
Los juguetes:
Si jugamos con el perro, por ejemplo tirando una pelota, estaremos
reafirmando nuestra autoridad, ya que él sabe que depende
de nosotros para que el juego sea entretenido. Si hacemos esta
actividad algunos minutos durante el día el perro no necesitará
de un paseo tan largo y por lo tanto estaremos ahorrando minutos
de nuestro tiempo. Es necesario entregar un juguete en forma permanente
al perro, de este modo, cuando nosotros no estemos con él,
lo mascará para relajarse, evitando así daños
lamentables en nuestros objetos, además de posibles daños
a sus encías o muelas por comer cosas indebidas: palos,
piedras, etc.
El jugar con otros perros:
Un perro necesita de la interacción con sus iguales, por
eso el acostumbrarlo desde pequeño a ir a un parque a jugar
es muy bueno. El perro se socializa, gasta energías y se
siente más confiado. Si se tiene más de un perro
en casa, es muy buena idea entregarles juguetes comunes, como
las cuerdas anudadas en ambos lados, para que tiren a su antojo.
Para tener en cuenta
Jamás entregar juguetes que puedan ser cortantes
Jamás entregar zapatos viejos como un juguete, ya
que el perro no entiende si es viejo o no, sólo entiende
que es algo de su amo, y a futuro podría hacer lo mismo
con un zapato nuevo.
No hay que entregar como juguete objetos que puedan ser
tragados, deben ser siempre más grandes que su hocico.
El amo siempre debe ser quien guíe el juego, y debe
saber ponerle punto final, haciendo que el perro obedezca.
Un regalo adicional
Jugar o pasear con nuestro perro a diario trae mœltiples beneficio
que deberíamos considerarlos si nos da flojera salir con
Boby el día de hoy:
El caminar es un excelente ejercicio, sobretodo si somos
sedentarios.
El caminar prolonga la salud y vida de nuestro cuerpo
El salir a caminar, incluso bajo la lluvia aumenta nuestro
sistema de defensa natural.
El salir a jugar con nuestros perro nos ayuda a relajarnos.
El salir a pasear con nuestro perro nos predispone a conocer
a otras personas.
Platillo, pelota...: Los juegos son
siempre aconsejables y es que las virtudes son varias: Evitan
el uso de piedras que destrozan la dentadura o palos que se astillan
con facilidad. Un perro acostumbrado a juguetes no buscará
obsesivamente otros utensilios sucios o perjudiciales. El juego
de tirar y traer es divertido para ambos y fomenta la obediencia
y el vínculo afectivo.