La Anorexia en los perros no
tiene nada que ver con la forma como afecta a los humanos, por
lo tanto si su perro la padece no quiere decir que quiera ponerse
a dieta para mantener la línea y que deje de probar cualquier
tipo de bocado con tal de conseguirlo. No es una enfermedad
psicológica como ocurre en nuestro caso: se trata de
una enfermedad física que afecta el normal funcionamiento
del apetito.
¿Cómo sucede?:
El perro no siente hambre. Cuando el estómago siente
la necesidad de hambre, emite la señal de alerta al cerebro
quien se peocupa de movilizar al perro hasta su plato en busca
del tesoro, si no lo encuentra... bien sabemos como nuestra
mascota nos hace saber que tiene hambre.
La Anorexia en los perros
obstruye el canal por donde circula la orden que emite el estómago
impidiendo, de esta forma, que la señal de hambre llegue
al cerebro, lo que significa que el perro se olvida que tiene
hambre y no se le ocurre meterse nada al hocico. Las causas
son variadas: un golpe fuerte en la cabeza, la llegada de la
vejez con la típica perdida del olfato o una obstrucción
gastrointestinal.
¿Cómo funciona
el cuerpo?
El cuerpo procesa los alimentos
ingeridos para sacarles toda esa energía que hace posible
funciones tan escenciales como el llenar los pulmones de oxígeno,
o el mantenernos sanos y fuertes para que los numerosos agentes
infecciosos que están en el ambiente no logren enfermarnos.
Pero el cuerpo no es tonto, y además de consumir sabe
muy bien lo que son los períodos de baja, por lo que
el ahorrar se convierte en una de sus principales funciones.
El cuerpo almacena distintos tipos de nutrientes para períodos
de escasez, de este modo si la comida llega a faltar es capaz
de autobastecerse por un par de días.
Es necesario tener en cuenta
que el autobastecerse es una medida de urgencia, por lo que
es un proceso difícil que implica una serie de riesgos,
ya que el cuerpo al saber que no está llegando el alimento
suficiente, trata de ahorrar al máximo sus reservas de
energía para subsistir la mayor cantidad de tiempo posible,
de este modo emite distintas ordenes para gastar menos energía:
- El sistema inmunológico
se debilita, lo que trae como consecuencia enfermedades que
por simple que parezcan pueden ser más serias, debido
a que el cuerpo no tiene la energía para luchar como
quisiera.
- Los órganos reducen
al máximo su funcionamiento por lo que el animal casi
no producirá desechos y no tendrá ganas ni de
ladrar: La respiración se hace más lenta, entra
poco oxigeno, las celulas no alcazan a recibir lo que quisieran
como por ejemplo, para cicatrizar una herida como corresponde.
Una vez que se hayan acabado
los depositos de energía, el organismo estará
tan cansado y debilitado que el individuo estará a un
paso de entrar en colapso, para luego morir.
Causas de la Anorexia
Las causas de una anorexia
canina son físicas, y tienen que ver con algún
tipo de obstrucción en los canales que se encargan de
transportar la señal de tener hambre al cerebro, situación
que provoca la perdida del apetito en el perro.
- Un golpe en la cabeza: Un
golpe de consideración en la cabeza podría ser
la causa de que la información del apetito se pierda
en alguna parte y aunque el estómago sienta la necesidad
de comer, el perro no querrá ingerir alimento porque,
o se siente mal (mareado) o simplemete porque le perdió
la gracia a la buena meza y encuentra que tiene cosas más
importantes que hacer (dormir una buena siesta).
- La Tercera Edad: El llegar
a una edad madura podría traer consigo algún deterioro
en el sistema olfativo o del gusto, por lo que el perro no sentirá
las mismas ganas de comer que antes.
- Obstrucciones gastrointestinales.
- Otras: Situaciones de estres,
hormonales, lesiones en la cara o en el hocico o la administración
de determinados fármacos.
Para determinar la causa
es necesaria la pronta visita al médico veterinario,
que gracias a un óptimo chequeo y a su colaboración
podrían determinar con exactitud lo que le ocurre a su
mascota.
¿Qué hacer?
Antes de tomar cualquier medida
consulte con su médico veterinario, es muy importante
su evaluación para ver cuan avanzada está la enfermedad
y las causas que la provocaron. A continuación nombramos
algunas medidas para realizar en casa a modo de pre-evaluación:
- Administrar alimentos de
perros que sean sabrosos.
- Mantener la nariz del perro
bien limpia para que el olor sea una fuente activa para abrir
el apetito.
- Si el perro se rehúsa
a comer trate de introducir la comida a la fuerza.
- Consulte a su veterinario
por fármacos que puedan abrir el apetito.
- En casos extremos, se tendrá
que recurrir a sondas o alimentación intravenosa.
Es necesario tener especial
cuidado en los hábitos de alimentación de nuestro
perro, los horarios deben ser siempre los mismos y ojalá
un sólo miembro del hogar se encargue de llenar el plato,
de este modo tendremos el total control de lo que come o si
come menos. Recuerde: la perdida de apetito puede ser gradual
y si así ocurriera la enfermedad es más peligrosa,
ya que el amo se tardará mucho más tiempo en percibir
alguna anomalía, y lo más probable es que lo haga
cuando ya sea tarde.