Contenidos Revista #1

(Septiembre - Octubre 1998)


El Juego

El juego, al igual que en humanos, es parte del desarrollo integral que cualquier cachorro debe tener, y para que este sea verdaderamente saludable se deben tener en consideración ciertas premisas:

- Jamás deje jugar al perro con algo que le puede hacer daño. Por ejemplo, si dejamos a un niño que se queme con fósforos lo más probable es que jamás vuelva a tocarlos, pero la quemadura es un medio un tanto cruel para enseñar. Lo mismo ocurre con su cachorro.

- En la variedad está el gusto. Es durante la infancia que toda la curiosidad está esperando ser satisfecha, el cachorro está ansioso por conocer cosas nuevas y si lo motivamos con juegos diferentes cada día, el perro aprenderá con más facilidad.

- Jamás acabe un juego con un castigo. Si acaba un juego con un castigo, más adelante el perro se volverá temeroso y no sabrá con precisión qué es un juego y qué está mal. Si su perro lo mordió un poco más fuerte de lo normal, simplemente pare el juego.

- A medida que el perro va creciendo, no es tan necesario seguir jugando con la misma frecuencia, pero sí se empieza a hacer indispensable el salir a pasear.

Juegos más Comunes

El Esconderse: El perro busca al amo.

La Pelota: El perro debe atajar la pelota mientrás uno juega con ellla.

Lanzamiento: El perro corre para alcanzar la pelota, y a veces la trae de vuelta.

Saltar: EL perro salta sobre un palo sostenido por su amo.

Revolcarse: El perro ataca a su amo y este intenta safarse del perro en el suelo.

 

IMPORTANTE:

Si dejamos que el período de juegos siga hasta cuando el perro en realidad entra en la etapa de madurez, mayor será su grado de desarrollo físico y de inteligencia.