El juego, al igual que en humanos, es parte
del desarrollo integral que cualquier cachorro debe tener, y para
que este sea verdaderamente saludable se deben tener en consideración
ciertas premisas:
- Jamás deje jugar al perro con
algo que le puede hacer daño. Por ejemplo, si dejamos a
un niño que se queme con fósforos lo más
probable es que jamás vuelva a tocarlos, pero la quemadura
es un medio un tanto cruel para enseñar. Lo mismo ocurre
con su cachorro.
- En la variedad está el gusto.
Es durante la infancia que toda la curiosidad está esperando
ser satisfecha, el cachorro está ansioso por conocer cosas
nuevas y si lo motivamos con juegos diferentes cada día,
el perro aprenderá con más facilidad.
- Jamás acabe un juego con un castigo.
Si acaba un juego con un castigo, más adelante el perro
se volverá temeroso y no sabrá con precisión
qué es un juego y qué está mal. Si su perro
lo mordió un poco más fuerte de lo normal, simplemente
pare el juego.
- A medida que el perro va creciendo,
no es tan necesario seguir jugando con la misma frecuencia, pero
sí se empieza a hacer indispensable el salir a pasear.
Juegos más Comunes
El Esconderse: El
perro busca al amo.
La Pelota: El perro
debe atajar la pelota mientrás uno juega con ellla.
Lanzamiento: El
perro corre para alcanzar la pelota, y a veces la trae de vuelta.
Saltar: EL perro
salta sobre un palo sostenido por su amo.
Revolcarse: El perro
ataca a su amo y este intenta safarse del perro en el suelo.
IMPORTANTE:
Si dejamos que el período de juegos
siga hasta cuando el perro en realidad entra en la etapa de madurez,
mayor será su grado de desarrollo físico y de inteligencia.